La teoría de la autoafirmación, el yo y la felicidad
Albert Einstein dijo una vez: "Todo es energía y eso es todo lo que hay. Sincronízate con la frecuencia de la realidad que quieres y no podrás hacer otra cosa que conseguirla. No puede ser de otra manera"
La felicidad es ante todo la dulce y gozosa alegría que da el poder del amor, reflejada en el cuerpo por el pensamiento, la expresión, el gesto, la postura y el movimiento.
Los pensamientos de alegría, amor y de energía engendran la belleza que ilumina la mirada, dibuja una hermosa sonrisa y se expresa en la cara de las personas felices.
¿Y qué es la teoría de la autoafirmación? Amy Cuddy (libro "El poder de la presencia") explica que la teoría de la autoafirmación, popularizada por Claude Steele, un conocido psicólogo de la Universidad de Stanford en los años 80, define un proceso en el que intentamos superar la amenaza antes de que exista siquiera; reafirmamos nuestros valores más esenciales antes de enfrentarnos a una situación que pueda ser amenazadora. Lo llamó teoría de la autoafirmación.
La teoría de la autoafirmación.
La teoría de la autoafirmación postula que el estudio del yo auténtico/la identidad responde a un deseo natural de la inteligencia humana. Así lo demuestra el afán constante del ser humano por descubrir su mejor yo auténtico y una tendencia a utilizar la imagen personal para explicar cómo expresarlo.
Para comprender cómo funciona la autoafirmación, los investigadores analizan la experiencia de hablar en público.
Estos estudios revelaron que los buenos oradores, para dar un discurso con plena confianza, les basta con tomar conciencia de la puesta en escena del yo, como de la entonación, la gesticulación, de tal modo que la imagen personal sea una expresión perfecta y auténtica.
Todos los estudios sugieren que podemos acceder a nuestro yo más profundo reflexionando simplemente un rato —o quizás escribiendo sobre ello— en quién eres y cómo deseas ser.
El secreto de una buena autoafirmación se basa en la verdad y en lo que de verdad deseamos lograr. En esencia, la autoafirmación es la práctica de ver con claridad tu esencia; confiando en quién eres, se reflejará de manera natural en lo que dices y haces.
Cómo practicarla: Se basa en reconocer cualidades personales, practicar el diálogo interno positivo, la visualización de éxitos y la gratitud.
Otro autor, Baird T. Spalding, en su libro, "La vida de los maestros", explica cómo practicar la autoafirmación de la siguiente manera:
Una transmutación energética se produce por el poder de estas afirmaciones.
"Yo envío buenos pensamientos al mundo entero. Que él sea dichoso y bendito". Antes de abordar el trabajo del día, afirmad que hay en vosotros un alquimista interior. "Soy ahora como yo lo deseo. Tengo continuamente la visión del potencial de mi ser magnífico, al punto de insuflar la expresión de mi cuerpo. Soy un alquimista magnífico que carga el cuerpo de energía".
Antes de dormiros, tomad conciencia de poseer un cuerpo lleno de energía, siempre joven y bello. Pensad en vuestra inteligencia, vuestros ojos, nariz, boca, vuestra piel tersa y suave. Reafirmad lo anterior, y visualizadlo antes de dormiros apaciblemente. Y por la mañana, al levantaros, autoafirmaos en voz alta diciendo: "Y bien, mi querido... hay un alquimista en ti".


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