Imagen personal, protocolo y etiqueta en el ámbito laboral

Saber estar, saber vestir y saber comunicarse. 

La imagen personal que un profesional proyecta, es fundamental en el ejercicio de la actividad profesional en que se asienta el reconocimiento de la valía, el decoro del profesional, que se traduce en una relación de confianza con su pares en el trabajo en equipo de una organización. 
 

  El profesional que lidera, gestiona, o trabaja en cualquier sector ya sea público, privado o social. Según las reglas sociales de protocolo y etiqueta " debe ser limpio y correcto en el vestir, moderado en sus modales, cortez en sus expresiones, medido en sus actos, veraz en sus manifestaciones, serio en sus procederes y proyectar una buena imagen ante la sociedad". 

¿Qué es la imagen personal?. 
 La imagen personal es una herramienta estratégica de comunicación que consiste en combinar la apariencia física, comportamiento, comunicación verbal y no verbal, y el estilo personal para proyectar una narrativa visual coherente y auténtica. Funciona como una carta de presentación que refleja la identidad, valores y seguridad de un individuo, influyendo en cómo es percibido en el ámbito personal y profesional.

Definidos el pensamiento estratégico como la capacidad de visualizar los pasos para lograr objetivos a largo plazo. Y la comunicación estratégica como su contribución a corto, mediano y largo plazo.
 Veamos cómo se aplican a la imagen personal al ámbito laboral. 

 
Politesse la regla de oro. 
El buen trato y la cortesía en la atención al cliente significa un servicio de valor, respeto y reverencia que se le debe a una persona  por su dignidad, y es fundamental conocer el tratamiento por razón de status adscrito, cargo o categorías correspondientes a autoridades o personalidades en la atención al público. Proyecta una imagen absolutamente objetiva en su alta función social. 

 En el ámbito laboral, en especial el personal que tiene contacto con el público, es muy importante la imagen personal, ya que como dice la sentencia latina de la Roma clásica: “la mujer del presidente no solo tiene que ser decente, sino también padecerlo”. 

Protocolo y profesionalismo. 

La imagen personal abarca una variedad de detalles que son esenciales en el uso del protocolo adecuado por y para el ejercicio de una profesión. 

En la empresa, determinados oficios o profesiones exigen una determinada indumentaria (uniforme) o equipo (bomberos, sanitarios, militares, etc.).

Si bien es posible argumentar que cada uno es libre vestirse como quiera y, efectivamente, le ampara la razón, cuando uno decide integrarse en una organización que tiene determinadas reglas de etiqueta, ha de aceptarlas. 

De igual manera, el que un determinado atuendo nos siente estupendamente no significa que podamos usarlo para cualquier ocasión. 

No debemos olvidar que las reglas de etiqueta y educación social, son la base sobre la que deben apoyarse todas las demás normas sociales de comportamiento.

De hecho, determinadas organizaciones, empresariales y no empresariales que conceden gran importancia a los criterios sociales de status y prestigio, dictan normas más o menos concretas de protocolo y etiqueta relativas a la presentación y apariencia personal (el Dres- code de los anglosajones). 

Si nuestra intervención, es para el público general (no se enmarca dentro de ningún acto formal: una cena de gala, un homenaje, etc.), nuestra apariencia deberá ser todo lo formal que la ocasión lo requiera (teniendo en cuenta otros factores: como lugar, hora de celebración, época del año, etc.) Y ello porque, desencajar por nuestro aspecto en una determinada situación puede provocar, con frecuencia, inseguridad y retraimiento, como una forma de querer compensar lo que consideramos que destacamos por el aspecto. 

La apariencia física suele contener, en muchos casos, una fuerte carga comunicativa. Por ejemplo, la falta de correspondencia entre lo que una persona dice y la imagen que trasmite la apariencia física puede provocar en los oyentes falta de credibilidad

 En cualquier caso, se ha tener siempre en cuenta que las primeras impresiones cuentan, especialmente en 

 1. La imagen personal indica cuál es tu posición social, quien eres y lo que pretendes que los demás piensen de ti. La imagen personal refleja múltiples variables como el origen social, el nivel de estudios, los ingresos y el estilo de vida de la persona. 

2. Como siempre evita los extremos. Utiliza estilos y colores que te favorezcan y con los que te sientas a gusto.
3. Antes de que digas una palabra, tu público se hará una imagen de ti por tu apariencia física. Las personas, las empresas, los servicios y los lugares son evaluados con un solo vistazo e interacción. Procura no dar una primera impresión desfavorable.

4. Un buen sistema para saber cómo debes ir es la siguiente: debes presentar un aspecto cuidado y homogéneo con el mejor grupo del público, no debe parecer que te has vestido para hablar.
5. Si los que te escuchan son un grupo de personas que te conocen y saben de tu imagen personal habitual, deberás corresponder con esa imagen, de lo contrario podrás producirles una impresión negativa.

6. Si estás obligado a hablar sentado, mantén una postura poderosa, no te hundas sobre la silla ni te eches adelante sobre la mesa.
7. Procura llegar sin estorbos que puedan incomodarte (paraguas, bolsos, gabardinas, carteras, etc.) déjalos si te es posible en el guardarropa.
  

Habilidades comunicativas. 

1. Habilidades verbales.

▪ Como norma general se usa un lenguaje claro, adecuado al público, concreto, preciso y coloquial.
▪ Se tratará de enfatizar los aspectos relevantes, repitiendo las ideas claves de distinta forma o presentando ejemplos. 
▪ Se evitarán las muletillas o las expresiones repetitivas. 

2. Comunicación no verbal.  

▪  La Comunicación No Verbal (C.N.V.) y desarrollo de la competencia comunicativa se basa en un método práctico para aprender a dominar el cuerpo y su expresividad, la elocuencia que da la soltura en el movimiento y precisión del gesto; aprenderlo proyectando en ello el arte de comunicar. 

La comunicación no verbal en el arte de comunicar precisa que todas esas cosas vayan aprendiéndose para ser usadas también con las habilidades corporales. 

▪ Habilidades no verbales. 
Las habilidades no verbales (apariencia física, gestos, posturas, expresión facial, mirada) pueden repetir, contradecir, sustituir o complementar la información, regulando por completo el significado de lo verbal. 

3 Habilidades paralingüísticas. 

▪ El tono, la entonación, la pronunciación, el volumen, la velocidad, las pausas y la fluidez, acompañan o modifican la ansiedad al hablar en público. 

  Los puntos fundamentales para preparar una intervención son: 
1. Determinar el objetivo de la charla. 2. Planteamiento inicial (que se hará en función de ciertas variables: quién es el público, motivo de la charla, objetivo determinado anteriormente, etc.) 3. Tema de la intervención (una vez definido el objetivo y teniendo un planteamiento inicial). 4. Cierre y conclusión. Hagamos todas las correcciones que sean necesarias.

Estructura de la intervención. 

Ante la situación de hablar en público, es importante recordar que el objetivo es conseguir una comunicación efectiva. Para ello resulta necesario una cierta estructura del mensaje, seguirá los siguientes pasos:
1. Introducción y saludo.
2. Exposición.
3. Conclusión redondeando la exposición y reafirmando lo expuesto, y por último
4. Despedida. 

Nuestro lema: Piensa globalmente, actúa localmente. 
 
Gracias por vuestra atención,
un saludo
Luz de Yara.  


  

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